Una experiencia Dolby Cinema extraordinaria con la película «Alita: Angel de Combate»

La experiencia de cine en casa me encanta, pues tengo mi televisión OLED 4K de LG, un dispositivo listo para reproducir contenido 4K y un sistema de sonido compacto 5.1. Sin embargo, en la mañana de ayer miércoles, pude experimentar todo el potencial tecnológico que comercialmente puede dar la tecnología Dolby ATMOS + Dolby Vision. En la sala Dolby Cinema de los cines del centro comercial La Maquinista, con el pase para periodistas de «Alita»: Angel de Combate, pude vivir sobre el terreno algo todo un alarde de sonido e imagen en perfecta sincronía.

Alita: Ángel de Combate es una película de ciencia ficción que los amantes de los efectos especiales y el 3D no se pueden perder. El director Robert Rodriguez, junto a James Cameron como guionista, nos traer un trabajo cuyas 2 horas se pasan en un abrir y cerrar de ojos mientras uno queda maravillado por el exquisito sonido envolvente y una imagen con efectos 3D que atrapan y a veces hacen dejar a un lado el hecho de estar sentado frente a una pantalla de dimensiones titánicas.

Hacía tiempo que no pisaba una sala de cine, y quizás el efecto se haya magnificado por ello, pero debo reconocer que una pantalla de cine «pequeña» no puede competir con una de 200 metros cuadrados preparada incluso para eliminar el brillo de los destellos que se genera al usar tecnología láser para transportar la imagen hasta ella: ello se logra gracias a la constante vibración de la pantalla, lógicamente imperceptible al ojo humano. ¿Te imaginas tener un ratio contraste de 1.000.000:1 y el doble de brillo comparado con una pantalla estándar?

La película Alita: Angel de Combate se proyectó en 3D y en versión original, y aunque debo decir que las gafas no eran de lo más confortable, si aportaban una experiencia visual óptima: nada de mareos ni molestias en la vista a pesar de las más de 2 horas de duración de la película, me encontré muy cómodo en todo momento. Un consejo para el fabricante de las gafas 3D: la zona de puente de la gafa, que se apoya en la nariz, debería ser de goma. Además, en mi caso, me falta sujeción por parte de las patillas de las gafas.

Había momentos durante la proyección que pareciera que tuviera la pantalla en frente de mis narices, en otros directamente pareciera que no había pantalla siquiera. El efecto 3D me pareció fabuloso, y en algunas de las tomas los objetos trascendían de los límites de la pantalla con total naturalidad. Fluidez de las secuencias, un sonido arrollador durante la acción y diálogos cristalinos sumergen al espectador en completa historia que, para un «friki» como yo entretiene como nunca. Dan ganas de volver al cine con experiencias como ésta.

¿Cómo es la sala Dolby Cinema? Ahí está otro de los grandes atractivos que permiten un disfrute pleno de una película. A diferencia de otras salas, la inclinación del espacio es mayor para lograr que nadie que se tenga delante pueda afectar al campo visual. En otras palabras, será imposible verle el cogote al que se siente en la fila de delante. Además la sala no tiene puntos de luz ni superficies claras en las que se pueda reflejar la luz: el negro protagoniza el espacio para apoyar aún más la inmersión visual del espectador en la película que se está visionando.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En cuanto a la sala de proyección, al visitarla uno se da cuenta que lo tradicional ha dejado paso a lo moderno. ¿Qué quiero decir con eso? Ha desaparecido la idea romántica de un proyector con bobinas, sustituyéndose por dos enormes bloques que se corresponden con los proyectores de Chkistie y un armario repleto de amplificadores CDA5 de 5000W de Chkristie VIVE Audio. Quizás uno siente nostalgia del pasado, pero desaparece rápidamente cuando se comprueba sobre el terreno hasta que punto la tecnología moderna te puede hacer vibrar al ver una película de ciencia ficción.

¿Conclusión? «Ver y escuchar para creer».

Anuncios

Deja un comentario