Montblanc Summit 2, opinión tras una primera toma de contacto

Si quieres comprar un SmartWatch distinguido, en el que todo el mundo se fije y, por qué no decirlo, te dé estatus social en ese caso deberías poner el punto de mira en el Montblanc Summit 2, un producto cuyo valor añadido diferencial lo encontramos en los materiales de construcción. Eso sí, para hacerte con él deberás desembolsar nada más y nada menos que la friolera de 985 euros.

A lo largo de los años he evaluado un buen número de relojes inteligentes, pero ninguno de ellos ha tenido tanta connotación de lujo como el de la firma mayormente conocida por su productos de escritura. ¿Qué obtendremos con un SmartWatch Montblanc más allá de lo que nos ofrezca uno dedicado básicamente al mundo de la tecnología? En primer lugar está el valor como marca de lujo que ni Huawei, ni Samsung ni Fitbit pueden aportar. Decir “llevo un reloj Montblanc” es otra historia.

Y claro está, lo que proporciona Montblanc como marca también se plasma irremediablemente en el producto en sí. ¿Qué tiene de especial el Summit 2 incluso antes de tenerlo en la mano? Se puede comenzar echando un vistazo al packaging. Una caja estilosa en color negro y detalles en blanco que, a abrirla, nos presenta el dispositivo de una forma muy particular y representativa del nombre de la firma suiza: un monte escarpado en cuya cúspide se ve una de las esferas incluidas con el software. En el vídeo lo podrás catar a nivel visual.

En mi caso me enviaron el Montblanc Summit 2 con correa intercambiable de 22 mm en color azul zafiro que, si bien le da un toque más deportivo y llamativo, se desmarca un poco de la elegancia que le aportaría un accesorio en colores marrón o negro. La correa es uno de los elementos cuidados por la marca, de serie en piel de becerro: entre las opciones a comprar a parte está la de malla milanesa con precio de venta de 405 euros.

Entre los materiales utilizados en la construcción tenemos el acero inoxidable de la caja del dispositivo, el cristal de zafiro de la esfera para proteger la pantalla ante roces y golpes (siempre lucirá como nueva) y la combinación de vidrio y fibra de vidrio cubriendo el reverso del reloj. En su conjunto, a la vista y al tacto, el Montblanc Summit 2 demuestra que no se ha escatimado en el tipo y calidad de los materiales elegidos para dar forma al producto.

A nivel técnico contamos con una pantalla AMOLED de 1,2 pulgadas, 8GB de memoria interna total, batería integrada de 340 mAh de capacidad, procesador Qualcomm Snapdragon Wear 3100, 1GB de RAM, GPS, Bluetooth 4.2, Wi-Fi 2.4GHz y NFC, esto último para que el usuario pueda realizar pagos móviles asociando una tarjeta de debito/crédito.

En las primeras horas de uso del Montblanc Summit 2 he catado la fluidez con la que responde el hardware, la buena iluminación de la pantalla y, ojo a este detalle, lo práctico que resulta el tener una corona giratoria: para por ejemplo leer el cuerpo de un mensaje de correo ya no hace falta deslizar el dedo sobre la pantalla, si no manejar la corona para que la lectura del texto sea incluso más cómoda. En mi opinión es una útil solución para impulsar la experiencia.

Queda mucho por descubrir, especialmente en lo que se refiere a autonomía energética, lo que solamente se descubre con el uso diario del reloj. Como último apunte añadir que el Summit 2 es también resistente al agua, hasta el punto que se puede sumergir hasta 50 metros de profundidad: no falta decir que ahí sería básico manejar una correa más apropiada que las de piel de becerro, pues indudablemente la acabaríamos estropeando.

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